domingo, 22 de febrero de 2009

1942

Cómo han cambiado los tiempos...
"Y en ese aspecto de seriedad de la pensión otra característica era la presencia no ya de estudiantes, sino de señores con la carrera acabada que no venían precisamente a divertirse sino a ganar una Oposición.

Entre ellos, los Abogados del Estado. Esta carrera era entonces, ignoro cómo la cosa funciona ahora, una de las preferidas por los "niños listos de bachillerato", que se dividían en dos grandes ramas: los que sabían mucho de matemáticas, porque les gustase o porque se las habían enseñado debidamente, que querían ser todos "ingenieros de caminos, canales y puertos", o los que eran muy fuertes empollones, que esos cuando terminasen la carrera serían "Abogados del Estado" o también "Notarios" o "Registradores", que solo tenían en común que había que hacerlas por oposición, como las ingenierías. Claro que había otras carreras que era forzoso hacer fuera de casa, como era Medicina, a la que se accedía generalmente por tradición familiar. Pero las carreras por así decir brillantes, eran las de Ingeniero de Caminos y la de Abogado del Estado, con las variaciones propias del caso, claro."
Fragmento de La pensión de doña Isidora, Madera Baja, nº 3 - 2º, derecha (IV) de José Mª Segovia Cabrera

Capítulo I - Capítulo II - Capítulo III

2 comentarios:

Isabel Romana dijo...

Desde luego que hay cambios. Ser abogado del estado ya no parece ser una buena aspiración. En cambio lo de ingeniero... Saludos cordiales.

Carlos Cesar Alvarez dijo...

...lo de ingeniero aún peor

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