lunes, 29 de marzo de 2010

Visado y supervisión

Ante la posibilidad de que el Gobierno elimine la obligatoriedad del visado, los Colegios Profesionales han iniciado la campaña En defensa del visado profesional. Por una sociedad más segura. Esta campaña contiene afirmaciones inexactas cuando no rotundamente falsas, mediante las cuales los colegios intentan otorgar al trámite del visado unas cualidades de las que realmente carece.

Una de las premisas en que se basa la campaña mencionada es la confusión entre los conceptos de visado y supervisión.

Así, dicen:

“El Visado profesional es un servicio de comprobación administrativa y supervisión técnica realizado por un Colegio profesional”

Ante la parcial falsedad de este enunciado, conviene aclarar:

El visado es una figura recogida en la Ley de Colegios Profesionales y, según el Reglamento de Visado del Colegio de Ingenieros de Caminos, acredita:

1- La figura de trabajo profesional de que se trata.
2- Que cumple los requisitos formales que le son propios, tiene la presentación adecuada y define suficientemente su objeto.
3- Que es de la competencia técnica de los Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.
4- Que de los documentos sometidos a visado existe constancia en el archivo del Colegio.
5- Que cumple la normativa colegial de aplicación.
6- Que se ha invocado por el colegiado el cumplimiento de la normativa especifica aplicable al objeto del trabajo.

Por el contrario, la supervisión es una figura de la Ley de Contratos del Sector Público, en cuyo artículo 109. Supervisión de proyectos, dice:

“Antes de la aprobación del proyecto, cuando la cuantía del contrato de obras sea igual o superior a 350.000 euros, los órganos de contratación deberán solicitar un informe de las correspondientes oficinas o unidades de supervisión de los proyectos encargadas de verificar que se han tenido en cuenta las disposiciones generales de carácter legal o reglamentario así como la normativa técnica que resulten de aplicación para cada tipo de proyecto.”

Y se desarrolla en el Reglamento de Contratos:

Artículo 136. Funciones de las oficinas o unidades de supervisión de proyectos.

1. Las oficinas o unidades de supervisión de proyectos tendrán las siguientes funciones:
a) Verificar que se han tenido en cuenta las disposiciones generales de carácter legal o reglamentario, así como la normativa técnica, que resulten de aplicación para cada tipo de proyecto.
b) Proponer al órgano de contratación criterios y orientaciones de carácter técnico para su inclusión, en su caso, en la norma o instrucción correspondiente.
c) Examinar que los precios de los materiales y de las unidades de obra son los adecuados para la ejecución del contrato en la previsión establecida en el artículo 14.1 de la Ley.
d) Verificar que el proyecto contiene el estudio de seguridad y salud o, en su caso, el estudio básico de seguridad y salud.
e) Las demás funciones que les encomienden los titulares de los departamentos ministeriales.


Hay una enorme diferencia entre “invocar” el cumplimiento de la normativa (visado) y “verificar que se ha tenido en cuenta” la normativa (supervisión).

El visado no garantiza que el trabajo cumple la normativa vigente, sino que su autor asegura cumplirla, que son cosas muy distintas.

Es decir, el visado, tal como está concebido hoy, no sirve para “supervisar” nada técnicamente, como erróneamente afirman los autores de la campaña, sino que es una mera comprobación formal de un trabajo.

Por tanto, difícilmente la supresión del visado obligatorio puede afectar en nada a la calidad o seguridad de una obra.

Web de la campaña: www.porunasociedadmassegura.com


Para más detalles, ya explicamos aquí en qué consiste el visado.



4 comentarios:

Juan Guillamón Álvarez dijo...

Está bien explicada la diferencia entre VISADO y SUPERVISIÓN. Respecto a la OMNIBUS, resulta improcedente su confección sin haber consultado y tenido en cuenta las opiniones de los Colegios. Ahora va a resultar que la salida de la crisis tiene por protagonista esta inadecuada proposición. Me imagino que después les tocará el turno a los Notarios pues ¿poara qué dar fe de que dos personas jurídicas están de acuerdo si éstas lo están?

Carlos Cesar Alvarez dijo...

Hola, Juan

Supongo que no se ha consultado a los Colegios sobre la Ley Omnibus por la misma razón por la que no se pregunta a los ciudadanos si quieren pagar impuestos: todos dirían que no.

Los Colegios han venido ganando muchísimo dinero con el visado sin que los colegiados perciban utilidad alguna. Y creo que ése ha sido el error de los Colegios: no haber sabido dar al visado un valor añadido para los colegiados.

Como bien dices, es un caso similar al de los notarios, y también hay quien se plantea la necesidad de estos:
¿Deben desaparecer los notarios?

Saludos

Juan Guillamón dijo...

Creo que tu punto de vista acerca de comparar impuestos con visado es demasiado subjetivo, no representa una analogía demasiado explicativa. Mejor sería: ¿Estaríamos a favor de entrar al cine gratis y, además, no pagar impuestos? La respuesta sería, imprudentemente, SÍ
El visado tiene, en efecto, algo de impuesto. Sí. Sólo para una parte de la pòblación que no está de acuerdo en pagarlo. Esta es la cuestión: el colegiado que sí quiere pagarlo, lo hace por disponer de una sólida cobertura en materia de seguros por responsabilidad profesional, por contribuir a la formación integral del coletivo al que pertenece y, en fin, por poder integrarse en un colectivo independiente y fuerte que puede influir poderosamente en las decisiones que afectan a la sociedad.
Esto es, el visado representa un impuesto y, al tiempo, no lo representa. Es la cuestión prevalente, o paradigma, del 'ser' y 'no ser' al mismo tiempo.
Mi opinión de los notarios, pese a mí mismo, es favorable, dentro de un orden.
En fin, ¿te has colegiado?

Anónimo dijo...

Yo sólo quería añadir que los notarios hay en países que NO EXISTEN, como pueda ser por ejemplo Irlanda, donde un abogado cualquiera puede dar fe, sin existir esa figura decimonónica trasnochada.

Por otro lado, y viendo el balance económico del Colegio del año pasado, algunos nos preguntamos si puede ser que presuntamente alguien se lo esté llevando crudo con tanto curso de bailes de salón, ciclos del ferrocarril en el cine, y conciertos de la cantante calva a los que siempre asisten los mismos.

Cada vez se colegian menos ingenieros, y de los colegiados cada vez somos más los que nos hemos dado de baja del Colegio, que se ha convertido en un auténtico pasivo financiero que no sirve sino para mandar spam y decirle bien clarito a los cacos que te has ido de vacaciones (viendo tu buzón)

Espero que esta crítica sea tomada como crítica constructiva; me gustaba la idea de pertenecer al Colegio, pero ya me gustaba menos sentir que me estaban tomando el pelo.

¿Algún día podré volver a sentir el deseo de colegiarme, o la propia Ley me protegerá de ello?

Ahí queda la pregunta para la reflexión.
Un saludo.

Pd: Anónimo, porque todos sabemos las consecuencias que puede tener decir las cosas claras en esta profesión.

Entradas populares